EL AMIGO
QUE REGRESÓ A MI
“Desde que supe de él, no dudé en
tenerlo en todo momento conmigo. Me es indispensable y fundamental. Dependo
mucho el a un grado que puede resultar peligroso”
Crédito:
Nestor Adrián Aguirre Machaca
Correo:
nestoradrianaguirregmail.com
No
dejo de recordar ese 11 de marzo del 2012, justamente el día de mi cumpleaños.
Me encontraba tomando un café como todos los días para asistir todos los días a
la academia Mendel, para lograr mi ingreso a la universidad.
Estando a punto de
salir de casa, en el distrito de Hunter, se acercó mamá a mí, trayendo consigo
el mejor regalo para mí en esa fecha.
Fue
el inicio de un amigo digital que me sirve de mucho en mi diario vivir.
Al
sentir un presentimiento en mi corazón de lo que habría en esa pequeña caja
envuelta en un papel de regalo, me emocioné bastante. Rápidamente en ese
instante y como una persona desesperada, abrí esa caja hasta con mis dientes
creyendo que había lo que tanto había anhelado, la caja tenía muchos sellos de
seguridad, al no poder abrirlo, me dirigí a la cocina para tomar un cuchillo,
en ese momento solo pensaba que podía ser mi equipo celular, y mamá misteriosa
que nada me decía, solo se limitaba a decirlo que lo habrá.
En
ese instante tomé el cuchillo y emocionado hasta mas no poder, abrí la caja y
era el, el Samsung Galaxy s5, en primera
instancia no lo pude creer, pareciera que todo era un sueño del que no quería
jamás despertar. Era el Smartphone que estaba esperando desde hace varios
meses, nunca pensé adquirirlo debido a su alto costo. Mamá había hecho un gran
esfuerzo para traerlo conmigo porque sabe cómo lo he estado esperando y tenerlo
cerca conmigo. Entonces me dirigí hacia
mi madre con unas sincero gracias, lo dije de todo corazón ya que este regalo
aunque era comercial, significaba mucho para mí, ya que me apasionan los
teléfonos móviles.
![]() |
| El Samsung Galaxy s5 fue una de los equipos más vendidos de la gama alta en el mundo. |
Feliz
y contento de mi regalo, ya no quería ir a la academia, solo quería ver todas
las funciones de mi teléfono así como las había encontrado en internet, pero
ante la insistencia de mamá, no me quedó más remedio que asistir a clases.
Rápidamente
entonces me dirigí a tomar mi carro al paradero, noté la hora y cada vez se me
hacía más tarde, pero desde luego en ese momento no me importaba, solo pensaba
en mi regalo de cumpleaños y de lo feliz que me sentía con él.
EL ROBO
En
ese momento mientras yo seguía con mi celular, y ante la presión de la hora, no
tuve más remedio que subirme al bus. Este como siempre se encontraba lleno,
podría decir más bien que me había subido a una lata de sardinas debido a lo
demasiado lleno que estaba. Yo no quería dejar de lado mi equipo móvil, lo
tenía solo en la mano, pero como era más y más la incomodidad, no tuve más
remedio que guardarlo en mi mochila.
Tenía
miedo que me lo pudiera sustraer, y solo sujetaba mi bolso con gran vehemencia.
Al llegar a la academia, no pude ya entrar por lo tarde que se me había hecho,
entonces tuve que esperar que terminara la primera hora, para entrar luego en
la segunda. En ese momento aproveché en enseñarles a mis otros compañeros que
también habían llegado tarde en mostrar mi celular y todas las demás funciones
que este tenía.
Luego
de presumir un momento, noté la envidia que mis compañeros de clase tenían,
pero no me importaba, ya que a mi parecer eso depende de cada uno.
Al
momento de entrar a la segunda hora de clases, yo seguía con mi celular en
mano, y muchos que ya conocían el modelo, no dejaban también de mirarme. Luego
entró mi profesor de matemáticas ll y
nos pusimos a resolver ejercicios. De un momento, noté que la batería de mi
celular se había agotado, entonces no me quedó más que guardarlo. Al terminar
la tercera hora, se acercó el recreo, entonces sentí la gran necesidad de
acudir al baño, apenas sonó la campana y yo salí volando. Regresé rápidamente,
y al momento de observar mi mochila, vi que mi celular ya no estaba, sentí una
fuerte tristeza y amargura a la ve, a mi alrededor habían pocos alumnos que
normalmente se quedan a seguir estudiando, otros ya se habían salido al recreo,
era alrededor de más de 70 personas, yo no sabía que hacer o a quien preguntarle,
solo quería llorar amargamente por lo que había pasado y por lo tonto que Había
sido al no llevar el celular conmigo.
![]() |
| En Arequipa las academias parecen ser necesarias para el ingreso a la universidad. |
Le
pregunté a una compañera a de adelante si había visto algo y me dijo que nada,
luego acudí a la dirección para hacer mi queja, pero el auxiliar parecía
desinteresado y sin importarle, solo me respondió que eso siempre pasaba, y que
la imprudencia era mía. Era tanta la amargura de mi parte que decidí investigar
por mi propia cuenta. Sé que tenía que tomar valor y tratar de solucionar mis
problemas, afrontarlos como hacia siempre.
En
eso, una desconocida compañera se me acerco mientras me encontraba triste en el
patio de la academia, diciéndome en voz baja que los chicos que se sientan
atrás habían buscado mi bolso. Eso entonces vi al grupo que me dijo la
desconocida señorita en otro patio del lugar. Enfadado entonces fui con rabia y
de frente me acerqué a rebuscarle los bolsillos a cada uno de ellos,
increpándoles quien tenía mi celular, en eso un chico corrió a otro lado y noté
vista que por su desesperación él podía tenerlo. A toda velocidad fui tras el
sin perderlo de y lo agarré con la ayuda de otros académicos, efectivamente era
el quien lo tenía.
![]() |
| Al inicio de clases no sabemos quién puede estar detrás nuestro. |
En
eso tenía ganas de darle duras palizas, pero sabía que no podía, además ya
había recuperado mi teléfono. Entonces en eso llegó el auxiliar al ver el
tumulto y enterado de los hechos expulsó al joven de las aulas de la academia.
Yo ya me sentía más aliviado, en eso fui a hacia la compañera que me había
pasado el dato y no dejé de agradecérselo por lo que había hecho.
Al
terminar el recreo, todo había vuelto en la academia a la normalidad, regresé a
casa contento pero esta vez había aprendido la lección de no presumir de lo que
tenía, y desde entonces siempre trato de ser discreto de todas las buenas cosas
que me regala la vida.



No hay comentarios:
Publicar un comentario